Autor: David
Tipo: sabiduría
Este es un salmo de sabiduría porque nos enseña a confiar en la justicia divina, a meditar en la misericordia de Dios y a vivir con paciencia y rectitud frente a las injusticias del mundo, iluminando nuestro camino con prudencia y esperanza.
Texto del Salmo 37
1No te irrites por los que hacen el mal, ni envidies a los que obran con ingénuo engaño.
2Porque pronto serán cortados, como la hierba que se seca y se quema.
3Confía en el Señor y haz el bien; vive en la tierra y cultiva la fidelidad.
4Deléitate en el Señor, y él te dará las peticiones de tu corazón.
5Encomienda tu camino al Señor, confía en él, y él actuará.
6Él hará que tu justicia resplandezca como la luz, tu causa como el noonday.
7Descansa en el Señor y espera en él con paciencia; no te alteres por el éxito de los malvados.
8Deja la ira y abandona el enojo; no te irrites para hacer el mal.
9Porque los malvados serán destruidos, pero los que esperan en el Señor heredarán la tierra.
10Solo un poco más, y ya no existirán los malvados; buscarás su lugar y no lo hallarás.
11Los modestos heredarán la tierra y disfrutarán de una abundante paz.
12El malvado traza contra el justo y cruje sus dientes con furia.
13Pero el Señor se ríe de su perversidad, pues conoce su fin.
14Los malvados sacan la espada y tensan su arco para derribar al pobre y al necesitado.
15Pero su espada será atravesada por su propia acción, y sus arcos serán rotos.
16Mejor es lo poco del justo que la abundancia de muchos malvados.
17Porque los brazos de los malvados serán quebrados, pero el Señor sostiene a los justos.
18El Señor cuida de los íntegros y su herencia durará para siempre.
19No serán avergonzados en tiempos de calamidad ni sufrirán hambre en tiempos de escasez.
20La maldad será destruida, pero los justos poseerán la tierra y vivirán en ella por siempre.
21El malvado pide prestado y no devuelve, pero el justo se compadece y da.
22Los bendecidos por el Señor heredarán la tierra; los malditos serán exterminados.
23El paso del hombre recto se encuentra firme porque el Señor lo sostiene.
24Cuando cae, no cae definitivamente, porque el Señor lo sostiene de la mano.
25Desde joven fui testigo de la generosidad del justo y nunca vi a su descendencia mendigar pan.
26Siempre son generosos y prestan, y su descendencia será bendecida.
27Apártate del mal y haz el bien; vivirás para siempre en paz.
28Porque el Señor ama la justicia y no abandona a sus santos; serán preservados para siempre.
29Los justos heredarán la tierra y vivirán en ella para siempre.
30La boca del justo expresa sabiduría, y su lengua habla lo recto.
31La ley de su Dios está en su corazón; sus pasos no vacilan.
32El impío acecha al justo y busca matarlo.
33Pero el Señor no lo abandona en sus manos ni lo castiga cuando es juzgado.
34Espera en el Señor, y guarda su camino, y él te exaltará para heredar la tierra; cuando los malvados sean exterminados, lo verás.
35He visto al impío poderosa y enaltecida como un árbol verde.
36Pero pasé y ya no estaba; lo busqué y no se encontró.
37Mi ojo está en los íntegros y en los que son rectos en sus caminos.
38La protección de los perversos será destruida, pero la posteridad de los justos será preservada.
39La salvación de los justos viene de parte del Señor, y él es su fortaleza en tiempo de angustia.
40El Señor ayuda y salva a los justos; los libra de los malvados, porque en él confían.
Estructura y movimiento del salmo
Vocabulario hebreo del Salmo 37
¿Cuándo rezar este salmo?
- En momentos de angustia por la injusticia o el mal en el mundo.
- Cuando necesitas paciencia y fortaleza para esperar la justicia de Dios.
- En tiempos de duda o desánimo, para reafirmar tu confianza en el plan divino.
- Al momento de tomar decisiones importantes, buscando actuar con rectitud y confianza en la guía de Dios.
Conexión litúrgica
Reflexión espiritual
Oración final
Salmos relacionados
Estos textos también hablan de confianza en Dios, justicia, y vida recta, complementando la enseñanza del Salmo 37 sobre la fidelidad y la esperanza en la providencia divina.









