Autor: David
Tipo: lamento
Este salmo de lamento refleja un acto sincero de angustia y confianza. El creyente, en su sufrimiento y vulnerabilidad, se dirige a Dios con humildad, esperando consuelo y justicia, evocando un corazón íntegro y fiel en medio de la aflicción.
Texto del Salmo 5
1Oh Señor, escucha mi oración; atiende con atención mis súplicas.
2Inclina tu oído a mi clamor y responde a mi corazón angustiado.
3Señor, en la mañana te presentaré mi oración y esperaré tu respuesta.
4Porque tú no eres un dios que se complazca en la maldad; no soportas a los perversos.
5Los que hacen el mal no podrán permanecer en tu presencia; aborreces a los que hacen la injusticia.
6Tú destruirás a los mentirosos y a los que actúan con engaños, porque el Señor aborrece la violencia y la mentira.
7Pero en tu misericordia, yo entraré en tu casa; en tu presencia honraré con reverencia.
8Guíame, Señor, en tu justicia, debido a mis enemigos; endereza mi camino delante de ti.
9Porque no hay en sus bocas ni sinceridad ni honestidad; su corazón trama la maldad y hablan con engaños.
10Que sean abatidos los rebeldes por sus propios injurios; que se hundan en sus obras perversas.
11Mas tú, oh Señor, te regocjas en aquel que encuentra en ti su refugio; llenas de alegría a los que en ti confían.
12Porque tú bendices a los justos, tu protección los envuelve como un escudo.
13Asegúrate, Señor, de que tu justicia brille como la aurora y resplandezca claramente en nuestras vidas.
14Escucha nuestro clamor y ven a salvarnos, porque en ti confiamos y en tu bondad descansamos.
Estructura y movimiento del salmo
Vocabulario hebreo del Salmo 5
¿Cuándo rezar este salmo?
- En momentos de angustia, buscando consuelo y justicia divina.
- Al comenzar el día, para encomendar el sendero y pedir protección.
- Frente a la presencia de maldad o corrupción en la sociedad.
- En momentos de duda, para fortalecer la confianza en la misericordia de Dios.
Conexión litúrgica
Reflexión espiritual
Oración final
Salmos relacionados
Están relacionados porque también expresan confianza en la protección de Dios, la justicia divina y el consuelo en tiempos difíciles.









