Autor: Asaf
Tipo: sabiduría
Este es un salmo de sabiduría porque invita a la reflexión profunda sobre la prosperidad injusta y la justicia divina. Nos ayuda a comprender el destino final de los impíos y la verdadera felicidad en la presencia de Dios.
Texto del Salmo 73
1En verdad, Dios es bueno con quienes tienen corazón limpio.
2Pero mi pie, al principio, casi se resbalaba; mi paso casi titubeaba ante la envidia de los insensatos.
3Porque veía la prosperidad de los arrogantes y envidiaba su distinción, pese a su vida sin problemas.
4Sin sufrimiento en su muerte, parecen fuertes y sanos, sin padecer en sus cuerpos ni en sus corazones.
5No enfrentan las dificultades mortales como otros mortales, su orgullo los enaltece.
6Por eso, la envidia me llevó a la envidia y a la confusión, hasta que entré en el santuario de Dios y entendí su destino final.
7Aquellos que piensan en la maldad parecen disfrutar, pero su prosperidad es solo una máscara de vacío.
8Ridiculizan a Dios y se burlan de lo santo, diciendo: '¿Dónde está su justicia?'
9Pero, en realidad, su riqueza es solo una ilusión, y su final será triste y sin esperanza.
10Entonces, mi corazón se llenó de asombro y de miedo, y comprendí que solo Dios es mi refugio.
11La vanidad de los insensatos, que piensan que todo es suyo sin límites, me hizo entender que su destino está sellado.
12Pero yo, con un corazón humilde, busqué a Dios y encontré su santuario, donde mi alma se renovó.
13Mejor es tener poco con justicia que grandes riquezas con injusticia.
14Porque aquellos que están lejos de Dios se llenan de tristeza, y finalmente, todo su orgullo será arrancado.
15Pero yo, con mis pensamientos, sigo creyendo en el final justo de los justos, y en la misericordia de Dios.
16Aunque traté de entender, no tenía claridad, hasta que entré en la presencia del santuario y comprendí su destino final.
17Solo en la presencia de Dios encontré la paz, y allí mis dudas se disolvieron.
18Tú, Señor, examinas al justo y proteges a los que son sinceros y humildes.
19La envidia y la arrogancia de los malvados acabarán en su ruina definitiva.
20Para ti, todo será revelado; su falsa prosperidad se convertirá en motivo de vergüenza.
21Cuando mi corazón se llenó de amargura, entendí que necesitaba tu ayuda y tu luz.
22Ahora sé que en ti está mi verdadero gozo y mi verdadera esperanza.
23Porque tú, Señor, soy siempre tuyo, y me sostienes con tu mano poderosa.
24Me has guiado con tu consejo, y al final, me llevarás a la gloria eterna.
25¿A quién tengo en los cielos si no a ti? Y en la tierra, solo deseo estar cerca de tu presencia.
26Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero tú eres mi fortaleza y mi porción eterna.
27Los que tú condenas, acabarán en desastre, y la verdad prevalecerá en tu justicia.
28Pero yo, en comunión contigo, he puesto en ti mi confianza, y en tu presencia encuentro paz.
Estructura y movimiento del salmo
Vocabulario hebreo del Salmo 73
¿Cuándo rezar este salmo?
- En momentos de duda sobre la justicia de Dios ante la prosperidad de los impíos.
- Cuando la envidia o los celos perturban tu paz interior.
- En tiempos de confusión y dificultades para entender el sentido de las injusticias.
- Al buscar consuelo y reafirmar tu fe en la justicia final de Dios.
Conexión litúrgica
Reflexión espiritual
Oración final
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